
Iba simplemente caminando por las calles de tacna y admirando la belleza de esa ciudad peruana (si, belleza, es una ciudad muy linda y contrario a los mal pensados chilenos con gente muy digna y amable). Terminamos de tomar unos ricos jugos de fruta y estabamos haciendo hora para retirar un par de encargos que surgieron por ahí. Al doblar una esquina veo a un hombre estatua y llamo a mis hermanos a que nos entretengamos viendolo. A unos pasos de él se encontraba silencioso entre cuadros un hombre con una pañoleta, una polera gastada y unos pantalones con correillas bastante cool´s para mi.
Al mirar un rato al hombre estatua se nos acerca una amable señora (con la cual nos habíamos cruzado antes) que nos comentaba los mejores lugares turisticos y nos deseaba la mejor de las estadías. Allí fue cuando aproveche para mirarle.
El tipo, demasiado cool comenzó a utilizar distintos aerosoles, colores, papeles arrugados, esponjillas y de apoco fue creando una verdadera pieza de arte. Me fijaba en su técnica: disparaba en el papel 3 colores, del mas claro al mas oscuro, y luego utilizaba una hoja de diario arrugada como secante; así el color mas claro aparecía y daba un efecto duro y realista en rocas y maceteros. Para que secara al parecer, tomaba el aerosol y un encendedor y "quemaba" el dibujo, obviamente sin que se estropeara la obra, cual árbol bíblico. Con esponjillas creaba plantas texturas y demáses; con plantillas, figuras y sombras. Con una espátula delgada líneas y trazos finos.
Ver a este hombre era hipnotizante, sobre todo con la piroquinesis y rapidez que aplicaba al papel; nos dejaba turnios. Sí, nos dejaba: al levantar la vista un número considerable de transeúntes se quedaron encantados como serpientes frente al encantador. De pronto el trabajo estaba terminado.
Al hacerlo, muestra la obra con orgullo y pide un aplauso. Nadie puede negárselo y lo hago sonriente. Luego comeinza un extraño juego con nosotros. Primero educa: muestra su arte, la aerografía creada en méxico hace 29 años, el arte mas rápido del mundo. ¿Cómo lo sé? pues es un buen profesor! jajaja nos lo dijo y preguntó mas adelante, quería estar seguro de que conocieécemos la técnica.
Luego de eso, como de algo debe vivir el hombre nos pidió una rifa que se transformó en subasta. Su obra se vendió a un precio bajo a mi juicio, unos 13 soles por obra... al final mi hermano se llevó una de las obras que hizo en el momento, y mi padre compró una obra original al digno precio de 50 soles.
Me gustó este artista. De la calle, a la vista de todos, construye arte en movimiento. Encanta a los transeúntes... Un pirómano que hipnotiza.
Y que educa.
=)
Al mirar un rato al hombre estatua se nos acerca una amable señora (con la cual nos habíamos cruzado antes) que nos comentaba los mejores lugares turisticos y nos deseaba la mejor de las estadías. Allí fue cuando aproveche para mirarle.
El tipo, demasiado cool comenzó a utilizar distintos aerosoles, colores, papeles arrugados, esponjillas y de apoco fue creando una verdadera pieza de arte. Me fijaba en su técnica: disparaba en el papel 3 colores, del mas claro al mas oscuro, y luego utilizaba una hoja de diario arrugada como secante; así el color mas claro aparecía y daba un efecto duro y realista en rocas y maceteros. Para que secara al parecer, tomaba el aerosol y un encendedor y "quemaba" el dibujo, obviamente sin que se estropeara la obra, cual árbol bíblico. Con esponjillas creaba plantas texturas y demáses; con plantillas, figuras y sombras. Con una espátula delgada líneas y trazos finos.
Ver a este hombre era hipnotizante, sobre todo con la piroquinesis y rapidez que aplicaba al papel; nos dejaba turnios. Sí, nos dejaba: al levantar la vista un número considerable de transeúntes se quedaron encantados como serpientes frente al encantador. De pronto el trabajo estaba terminado.
Al hacerlo, muestra la obra con orgullo y pide un aplauso. Nadie puede negárselo y lo hago sonriente. Luego comeinza un extraño juego con nosotros. Primero educa: muestra su arte, la aerografía creada en méxico hace 29 años, el arte mas rápido del mundo. ¿Cómo lo sé? pues es un buen profesor! jajaja nos lo dijo y preguntó mas adelante, quería estar seguro de que conocieécemos la técnica.
Luego de eso, como de algo debe vivir el hombre nos pidió una rifa que se transformó en subasta. Su obra se vendió a un precio bajo a mi juicio, unos 13 soles por obra... al final mi hermano se llevó una de las obras que hizo en el momento, y mi padre compró una obra original al digno precio de 50 soles.
Me gustó este artista. De la calle, a la vista de todos, construye arte en movimiento. Encanta a los transeúntes... Un pirómano que hipnotiza.
Y que educa.
=)

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